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La piel tiene memoria. ¿Cómo podemos reparar el daño solar?

La piel tiene memoria. ¿Cómo podemos reparar el daño solar?

Todos sabemos que nuestro cuerpo necesita la luz del sol para vivir, ya que interviene en numerosas funciones vitales de nuestro organismo, como la síntesis de vitamina D, que es imprescindible para la asimilación de calcio por los huesos y el mantenimiento del sistema inmune. El sol también regula del ciclo vigilia-sueño. Y además es el mejor antidepresivo, no hay como un día soleado para subirnos el ánimo.

Pero el efecto del sol también tiene un lado negativo, ya que una exposición excesiva y sin protección puede ser dañina. La exposición a la luz ultravioleta es el factor responsable del envejecimiento prematuro de la piel, conocido como foto-envejecimiento, así como del cáncer de piel.

¿Qué es el daño solar y por qué se produce?

La piel, debido a su gran superficie y al contacto directo con agentes biológicos, químicos y físicos del medio ambiente, es el órgano de nuestro cuerpo más vulnerable.

La radiación ultravioleta en nuestro ambiente está compuesta sobre todo por UVA y UVB, ya que la radiación UVC es mayoritariamente absorbida por la capa de ozono.

Daño solar
Daño solar

La radiación UVB, con una longitud de onda entre 280 y 315 nm, tiene menor capacidad de penetración en la piel, afectando a la epidermis (capa más superficial de la piel) y siendo la responsable de las quemaduras solares, el enrojecimiento, la inflamación y las manchas. Pero también produce un daño directo en el ADN de las células, que a la larga puede provocar mutaciones y desembocar en un cáncer.

La radiación UVA, penetra más, llegando a la dermis, siendo la responsable del foto-envejecimiento de la piel (deshidratación, pérdida de elasticidad por degradación del colágeno y elastina y la consecuente aparición de arrugas). También induce la liberación de radicales libres (daño oxidativo), lesionando de manera indirecta el ADN, por lo que también puede producir cáncer.

Pero nuestro organismo está preparado para defenderse contra todas estas agresiones mediante distintos mecanismos.

La melanina es un pigmento dérmico que proporciona la primera línea de defensa contra los efectos dañinos de la radiación UV, bloqueando su penetración y disipando el calor que produce. Esta melanina es producida por los melanocitos. Bajo un estímulo de radiación UV adecuado se incrementa la tasa de producción de este pigmento y el ya existente se oscurece. También se engrosa la capa córnea de la epidermis, aportando protección adicional frente al daño de la radiación.

Además, nuestro cuerpo posee otros mecanismos de compensación y reparación frente al daño solar, como es la capacidad antioxidante, que neutraliza la producción de radicales libres y reestablece el equilibrio, o la reparación del ADN dañado.

Con la edad estos mecanismos se vuelven menos efectivos y el daño solar se va acumulando, de ahí que se diga que la piel tiene memoria. Este daño acaba manifestándose como foto-envejecimiento, pigmentaciones o manchas, lesiones precancerosas e incluso como melanoma.

Consecuencias del daño solar

El sol provoca arrugas y manchas
El sol provoca arrugas y manchas

Manchas

Probablemente la manifestación más temprana de este daño solar sean las manchas hiperpigmentadas. Éstas se producen porque la radiación solar incrementa la formación de melanina (que es el pigmento marrón responsable del broceado) en los melanocitos de la epidermis, y que se extiende a las células vecinas, los queratinocitos.

Fotoenvejecimiento

La radiación UV prolongada acaba dañando las estructuras de las dos capas de la piel. En la epidermis, la capa más superficial, se produce adelgazamiento de la misma, y en la dermis, la capa más profunda, se produce una degradación de la matriz extracelular con desintegración de las fibras de colágeno y elastina, todo ello provoca la aparición de arrugas y flacidez

Lesiones precancerosas y melanoma

El desarrollo de cáncer de piel está relacionado con exposiciones intensas e intermitentes a la radiación UV. Se ha visto que más de cinco quemaduras solares durante la vida duplica el riesgo de desarrollar melanoma y también hay un riesgo aumentando a desarrollar melanoma durante la edad adulta temprana si se han sufrido quemaduras solares durante la infancia.

Las radiaciones UV que escapan a la absorción por parte de la melanina provocan un daño en el ADN de las células. Este daño es producido a través de la generación de radicales libres o por daño directo en el ADN de la célula, que acaba produciendo mutaciones.  Estas mutaciones provocan el crecimiento descontrolado de las células que acaban invadiendo los tejidos vecinos.

¿cómo evitar el daño solar?)
¿cómo evitar el daño solar?

¿Cómo podemos tratar el daño solar?

Peeling que repara el daño solar
Peeling que repara el daño solar

Dentro de los tratamientos médico estéticos, los peelings químicos son una opción poco invasiva que te van a ayudar a mantener tu piel sana y a contrarrestar los efectos nocivos de las radiaciones solares. Los peelings químicos consisten en la aplicación sobre la piel de distintas sustancias, que van a producir una renovación celular acelerada y cuyos efectos van a ser la hidratación, estimulación de la formación de nuevo colágeno, neutralización de radicales libres, disminución de los efectos del envejecimiento y control de la producción de melanina (efecto despigmentante).

Hay diversas sustancias que se pueden emplear con este fin, pero de cara a mejorar los efectos del fotoenvejecimiento cabría destacar el ácido ferúlico, por sus efectos antioxidantes y despigmentantes.

Por un lado, el ácido ferúlico es capaz de neutralizar parte de los radicales libres, que se producen como consecuencia de la exposición al sol y que son responsables del envejecimiento acelerado de la piel, de la producción de manchas y de producir alteraciones en el ADN, que a la larga pueden tener consecuencias más graves, como lesiones precancerosas y cánceres. Además, el ácido ferúlico disminuye las pigmentaciones, ya que inhibe la tirosinasa, que es la enzima que interviene en la síntesis de melanina.

En Mediderma hemos desarrollado el Ferulac System, con ácido ferúlico, que es un sistema que consta de tres pasos, Ferulac Classic, Ferulac Plus y Ferulac Nano Additive, cada uno de ellos formulado con activos antioxidantes, despigmentantes y reparadores, que en su conjunto van a proteger tu piel de las agresiones del sol, minimizando y contribuyendo a reparar los daños producidos por la radiación UV.

El Ferulac System es un sistema antioxidante patentado, con múltiples beneficios, que no produce irritación. Se trata de un procedimiento médico estético sencillo, muy bien tolerado y con unos excelentes resultados. Te va a aportar luminosidad, te va a ayudar a atenuar las manchas y a luchar frente al daño producido por la radiación ultravioleta.

También hay evidencia científica de que ciertos peelings químicos pueden ayudar a prevenir el desarrollo de cáncer, por su capacidad de eliminar células fotodañadas, como es el caso del DNA RECOVERY Peel. Un peeling que actúa en profundidad gracias a la nanotecnología, y que previene y ayuda a reparar el daño de la piel causado por el sol. En su fórmula se incluye un potente cocktail de activos antioxidantes como el ácido ferúlico, enzimas reparadoras del ADN celular y complejos regenerantes y antiarrugas como son los factores de crecimiento y el sistema 3-retinol.

Un estudio realizado por la AEDV demostró que un peeling es capaz de estimular la proteína p53 y aumentar nuestras defensas para evitar el cáncer de piel. Por tanto, aplicar este peeling antes del verano, o incluso durante el verano, junto al uso del fotoprotector a diario, es la mejor defensa que podemos adoptar ante el sol.

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